Entonces ella se inspiró y de sus manos salieron versos nuevos
Versos que pensó nunca volver a retomar
Versos de felicidad, de árboles, de palomitas recién hechas.
Versos de amor y paz y tristeza y soledad.
Versos de odio, rencor y apatía
Sin embargo, versos al final, versos que cambiarían su mundo y el de los demás
Versos que llegan a su mente en tardes de diciembre, soleadas y frías
Versos que se forman en su lengua, despacito, con cuidado, como si fueran a desintegrarse.
Y palabras y frases y oraciones sin fin
Todo guardado en un baúl de esperanzas, calentado por el corazón esperando que de él brote
algo... Lo que sea.
Espera paciente la cual no acaba, la cual envejece, la cual surca canas y marcas y cicatrices.
Espera madura, espera impaciente, de un verso que se plasmará para siempre en mis recuerdos.